martes, 24 de mayo de 2016

Y el Sol?

Y el sol que me alumbra los días grises
que dirigen mi tormento,
mis pensares y mis formas,
los mas duros momentos.


Esa luz que a veces ciega la dirección que tomo
que marca el destino
y a veces esconde
el verdadero camino.


El calor también, que me ahoga el verano,
y grita en silencio de sudor,
en rojo atardecer y pálidos ojos,
en oscuros cercos que irritan mi piel.





domingo, 20 de marzo de 2016

ni una lágrima

Ni un suspiro se merece tu recuerdo,
ni un segundo de mi tiempo te tolero,
ni un recuerdo, ni un bostezo,
ni siquiera un momento de duelo.


No permito que me mires,
no me nombres ni me quieras,
no soporto haberte amado,
no regreses, ya no vuelvas.


Ni una lagrima más,
derramará mi memoria,
cuando las noches en vela
me atormenten en la almohada



jueves, 17 de marzo de 2016

los rostros del duelo

Hoy ojos tristes me miran,
el vagon habla extranjero
y silencio,
lleno está de apagadas vidas.


Miradas perdidas en la memoria,
de lo que está detrás,
de lo que llena la mochila,
de piedras que doblan la espalda.


Lágrimas que doblan,
el tamaño de tus pestañas,
que asoman sin caer,
hasta que por fin cierras los ojos.


Gestos de duelo perdido,
que persigue tu recuerdo,


vidas que cambian de vida,
sueños que viven en sueño,
grises bajo los ojos
mirando al frente vacío.

viernes, 31 de julio de 2015

el sueño de Maximina

El amanecer ilumina tu rostro, Maximina,
tus ojos se encienden con el sol
cuando las nubes que todo lo envuelven
dejan asomar los rayos, la vida.

Las rendijas que cubren tu cuerpo,
dejan pasar el agua que moja tus tripas,
que corre por tus brazos y piernas
que llega desde el cielo y escapa por tus grietas.

Tu color negro, Maximina, a veces da miedo,
y el intenso olor a humo que desprendes,
y toda la historia que llevas dentro
y a veces sale en forma de leyendas.

Pequeña y grande, sostenida, impasible al tiempo
permaneces, desde ha más de cien años
y tu silueta permanece erguida, en la cuesta
reinando desde la humildad, desde el cuerpo.

Cuantas penas y alegrías has vivido,
muertes y nacimientos, hambre y risas,
amor, llanto, sueños, amistad y familia,
abierta al mundo, llena de gente grande.

Hoy te construyo de nuevo,
para que sigas cumpliendo un sueño,
el mío,
para que sigas erguida en la cuesta,
siendo la reina del paisaje
con tus ojos mirando al este, viendo el amanecer
con toda tu historia de buena gente
para que al menos otra generación conozca tu esencia
y que perdure el olor a historia que en ella encuentro siempre.

Gracias Maximina, por permanecer,
porque las luces de mi vida
puedan conocerte y disfrutarte
por ser humilde y fuerte,
permanente, impasible
hermosa y llena de sueños.


jueves, 26 de junio de 2014

ni una lágrima

Ni un crujir de costillas rotas,
ni un grito a los cuatro vientos,
ni la ira contenida,
ni las noches en vela.

ni un lamento, ni un sentido llanto,
ni un suspiro, ni tan siquiera un quejido.

ni el amor, ni el dolor,
ni el futuro, ni el presente,

ni mis sueños compartidos
merecen tu ira, ni tu los mereces a ellos,
ni la existencia junto a ti,
ni una lagrima...

martes, 6 de mayo de 2014

el mundo se cambia desde dentro

He querido cambiar el mundo
desde mi cabaña azul.

He querido cambiar el mundo
en la lumbre de mi hogar
sin apenas darme cuenta
que en la calle hay que estar,
promoviendo los derechos
luchando sin descansar,
cambiar el mundo de hecho,
solo mi presencia es tal.

Cambia el mundo estando en el mundo

lunes, 27 de enero de 2014

desviar el camino

Las decisiones importantes deben meditarse, al menos así debería ser. Pero claro está, no siempre lo es. A veces tomamos decisiones sin analizar las causas que estas pueden provocar, por impulso, o simplemente porque queremos hacerlo, sin más. Otras veces hemos analizado, escrito pros y contras, pensado en el por qué, y sobre todo en el para qué...

He desviado el camino que me llevaba hasta ti,
rodeando mis sueños pasados,
mis impulsos internos, mi realidad feliz.

He ido y he vuelto, mañanas, tardes y noches,
sueño, tiempo irrecuperable, sonrisas perdidas
que no deseo dejar nunca de ver.

Decidí quedarme donde siempre debí estar,
en casa, con ellos...